Pintuyan. En busca del tiburón ballena
Mi única razón para ir a la isla de Leyte fue poder ver el tiburón ballena en plena libertad, ya que entre los meses de noviembre a abril el número de avistamientos en la localidad de Pintuyan es elevado. Pintuyan es un sitio virgen, con poco turismo y, lo más importante, respetuoso con el animal.
Probablemente la isla esté llena de lugares asombrosos, pero en esta ocasión los 2 días disponibles estaban totalmente dedicados a buscar este animal marino.
Todo lo que debes saber para vivir esta experiencia
¿Dónde puedo nadar con el tiburón ballena?
Filipinas tiene una biodiversidad alucinante, así que es el destino ideal para vivir esta experiencia de forma natural sin tener que recurrir a lugares donde los alimentan para atraerlos como Oslob. Eso implica cambiar el hábitat de los animales para adaptarlos a la excursión turística, estar rodeada de 50 personas para ver a un tiburón mientras le dan de comer no es mi idea de ver animales en libertad. ¡Justo lo contrario!
Así que si eres de las mías, Pintuyan, una población en la isla de Leyte es tu lugar, auténtico y respetuoso. Además no tendrás que recurrir a ninguna empresa privada ya que es el propio pueblo el que gestiona la experiencia con personas locales, una buena manera de regenerar el lugar con un turismo responsable y sostenible, ¿no crees?
El momento más deseado tras 2 horas
¿Cómo organizar la actividad?
Es una de estas actividades que es más fácil organizarlas al llegar que intentar llevarla preparada desde tu país, pero seas el tipo de viajera que seas te voy a dar ambas opciones.
Como te he dicho la actividad está organizada por una cooperativa local conformada por los pescadores del pequeño barrio de Son-ok, a un par de kilómetros del centro de Pintuyan.
Pero es el propio Municipal hall de Pintuyan el que se encarga directamente de todo. Nosotros llegamos el día de antes y ya estaba cerrado, así que el mismo día que queríamos hacer la actividad fuimos en persona al Centro municipal a las 08.00 y nos lo gestionaron para una hora después. Todo fácil y en familia.
Este es el edificio desde donde gestionar todo
Pero como te he dicho, si quieres informarte con antelación o reservar solo tienes que ponerte en contacto con Edilberto de la oficina Municipal de turismo en el siguiente número: +63 (0) 963 9117 655.
¿Cómo llegar a Pintuyan?
Nosotros incluimos la isla de Leyte entre la isla de Bohol y Cebú, ya que las conexiones para llegar y salir eran más fáciles, directas y económicas que desde otras islas. Una parte importante del viaje es ahorrar el máximo tiempo posible entre trayectos, aunque como regla general deberás dedicar el día entero para cambiar de isla.
Llegamos desde Bohol donde cogimos el ferry Leopard en Puerto Ubay a las 09.00 de la mañana y a las 11.00 ya estábamos en Hilongos, desde donde teníamos que llegar a Pintuyan. Perdimos el bus directo (1 frecuencia al día) y tuvimos que hacer transbordo en Sogod, por lo que el trayecto de 3 horas se acabó convirtiendo en 5.
¡Así que hicimos bien en dedicar el día completo al traslado, ya que llegamos a Pintuyan sobre las 18:00 de la tarde!
¿Dónde alojarte?
Realmente al ser poco turístico no hay muchas opciones para alojarte en esta pequeña localidad, simplemente se resumen en 3 opciones, según nos contaron nada más llegar a Pintuyan:
– D&G transient house: era en el que nos queríamos quedar de primeras ya que visualmente es el mejor relación calidad – precio. Costaba entorno a 1000 pesos, pero nuestro presupuesto era ajustado y nos quedamos en el siguiente.
– DD Lodge: bastante básico y sin ningún lujo, si no fuera porque nos rebajaron la habitación a 500 pesos no lo habría elegido. Pero para una noche fue suficiente.
– Se que hay otras dos opciones en el pueblo, La Guerta Lodge pero no había nadie para atendernos por lo que no lo podemos comparar y el Pintuyan Dive Resort que se nos escapaba de nuestro presupuesto mochilero.
Resumen de todo lo que necesitas saber
Los precios son actualizados a diciembre de 2023
Nuestra experiencia con el tiburón ballena
Decidimos dedicar solamente dos días a la isla de Pintuyan poniendo nuestras energías en poder ver el tiburón ballena el primer día, aunque realmente disponíamos de dos intentos.
Pero como el primer día tuvimos la suerte de nadar sobre el, decidimos continuar el viaje al día siguiente hacia Cebú. Es la parte buena de no tener nada reservado, que cambiar de planes es fácil.
Día 12 en Filipinas. Traslado Bohol a Leyte
El día comenzó pronto desde Bohol, fue sobre ruedas hasta llegar a Pintuyan la combinación de buses públicos es bastante buena y frecuente haciendo la ruta Hilongos – Sogod – Pintuyan. Eso sí, el trayecto es largo y con multitud de paradas, ármate de paciencia y disfruta el paisaje.
Al llegar a Pintuyan sobre las 18.00 el Municipal hall, desde donde se gestiona el avistamiento al tiburón ya había cerrado, así que tocó buscar alojamiento. Tras recorrer los únicos dos alojamientos donde nos atendieron, decidimos quedarnos en el DD Lodge ya que nos costaba la mitad que D&G Lodge.
Y una vez hechas todas las gestiones dimos una vuelta al pequeño pueblo, que no llegó a 20 minutos, para acabar cenando junto a otro par de turistas y muchos locales en los animados puestos de comida del puerto. Cansados del día de traslado fuimos a dormir pronto, con la esperanza de ver al día siguiente el precioso tiburón ballena.
Día 13 en Filipinas. Nadar con el tiburón ballena en libertad.
Con los nervios de quien va a vivir una gran aventura, sobre las 08.00 ya estábamos en la puerta del Municipal hall, y fue tan fácil como hablar con Edilberto y que nos organizara todo para dos horas después ya estar en busca del tiburón ballena.
Desde el mismo Municipal hall cogimos un tuK tuK que nos llevó hasta el barrio de pescadores en Son- ok apenas dos kilómetros al norte de Pintuyan, y nos paró en una pequeña tienda filipina sari-sari, que resultó ser la recepción donde pagar la actividad, alquilar snorkel y aletas si no las llevas y comprar agua. Una vez equipados nos dieron una breve explicación sobre la actividad que íbamos a realizar, así como las medidas de seguridad que teníamos que tener en cuenta y preparadas para un momento indescriptible. Para ser sincera, estaba tan nerviosa que me entraban dudas hasta de cómo tenía que saltar de la barca filipina, llamada bangka.
Transporte y pequeña tienda sari- sari encargada de llevarte a las barcas
Una vez en la barca, solo visualizaba el momento en el que el ojeador avisara de que habían visto al tiburón y tuviera que ponerme el snorkel y saltar al agua cristalina. Ese momento tardo en llegar y el idílico paisaje se iba convirtiendo en horas bajo el sol, con saltos al agua sin mucho éxito.
Hasta que tras 1 hora y media llegó el momento en el que salté al agua y justo estaba ahí, nadando a 3 metros debajo mío, tan tranquilo y calmado que se me fueron los nervios y la paz se apoderó de mi. Elegante, bello e imponente, sin duda todo el esfuerzo había merecido la pena.
Ver animales en libertad es una sensación incomparable, solo fueron 5 minutos pero más que suficientes para saber recomendarlo a todo el mundo que visite Filipinas. Sin duda uno de los mejores momentos que viví en la isla.
Es una de esas experiencias que no es para todo el mundo, ya que implica traslados largos y varios días sin tener la certeza de ver al animal o no, puesto que está en libertad. Pero si valoras la fauna marina en libertad en su hábitat, no te lo pienses es algo único y emocionante. Solo deseo que Pintuyan continúe organizándolo de esta manera tan local y respetuosa fuera de los barcos tours.
Si tienes cualquier duda acerca de esta experiencia no dudes en dejar tu comentario para que otras viajeras como tú les pueda servir de ayuda.


