ESPAÑA
Ser capaz de recorrer kilómetros andando con la casa a cuestas es algo que siempre había querido experimentar. La unión de naturaleza, viaje personal y descubrir personas, creo que es lo que me impulsa a vivir esta aventura, que durante un tiempo a aquí se está convirtiendo en obsesión. Escribo esto hace un año y de repente me encuentro frente a la Catedral de Oviedo, el sueño se ha hecho realidad, solo hace falta dar el primer paso para vivir esta aventura. Lo que ha costado materializarla pero… ¡Ahí que voy!
Ahora quiero que tu, indeciso/a al otro lado de la pantalla no tengas dudas en vivir esta aventura.
Piérdete en el mundo y encuéntrate contigo misma.
Amanecer cada día en un lugar diferente, vivir cada día una nueva aventura.
¿Por qué hacer el Camino De Santiago?
Razones espirituales, físicas, una promesa, superación personal, cualquier motivo es válido para ponerse las botas y comenzar el camino, sea cual sea tu motivación hay valores comunes a todos los peregrinos/as que tú también vivirás en el camino de Santiago. Personas y razones muy distintas que al final del camino hemos valorado y aprendido lo mismo independientemente de nuestra inquietud inicial. Por ello se dice, acertadamente, que de verdad no importa el destino, sino todo lo que te llevas del camino. Seguro que si has llegado aquí ya tienes tú por qué, así que prepárate para vivir esta experiencia con los cinco sentidos y…
- Confiar en las personas. El camino saca la mejor versión de ti.
- Vivir con menos. Diferenciar lo que tenemos de lo que necesitamos.
- Conocerte en profundidad. Ponerte a prueba y superar tus propios límites.
- Ver lugares y vivir experiencias que no tendrás en otro tipo de viajes.
- Conocer personas diferentes a ti, con las que en otras situaciones normales no te relacionarías, pero que el camino te regala.
- Sentir y valorar la naturaleza.
- Salir de tu rutina y zona de confort para vivir una aventura cada día.
- Entender en tu propia piel lo que significa ser peregrino/a.
El camino de Santiago engancha, te encontrarás con personas que van por su quinto camino y aunque el primer día no lo entiendas, verás que tú sentirás lo mismo antes de acabarlo.
¡Estoy segura que no habrás llegado a Santiago y ya habrás pensando en el próximo!
Cualquier motivo es válido para recorrer estos parajes.
Elegir una ruta de entre todos los caminos que llevan a Santiago
Se dice que hay tantos caminos como peregrinos por ello cuando te hayas saturado de información sobre todas las rutas, etapas y kilómetros de cada una, va a llegar el momento de decidir tu propio camino. Obviamente la respuesta depende de cómo eres y lo que estás buscando, de tu experiencia en trekkings de varias etapas, disponibilidad de días para llevarlo a cabo, tipo de paisaje por el que quieres caminar, la temporada en la que lo vas a hacer y si buscas un recorrido más transitado o solitario. Pero dejando a un lado todas esas variables hay dos consejos que tienes que interiorizar antes de planearlo.
- Caminar sin prisa. Quizá fue el consejo más obvio y a la par, más útil que me dieron en todo el camino. A menudo se hacen las cosas sin vivirlas, como algo que tenemos que tachar. No puede haber una mentalidad más errónea en este viaje que querer llegar al destino sin escuchar, observar y sentir el camino. Y toda aquella persona que lo haya vivido sabrá de que hablo. Da igual que seas una persona más espiritual o racional, el camino se debe sentir. No intentes abarcar más kilómetros de los que tu cuerpo aguante, no intentes comprimir etapas antes de empezar o dejes de parar en un rincón porque llegas tarde al albergue.
- La improvisación es la mejor planificación. Dependerá de la época en la que vayas, si es temporada alta deberás llevar reservas realizadas para asegurarte alojamiento. Pero deja siempre margen a improvisar y cambiar de planes, seguro que te surgen multitud de episodios que no te querrás perder o encuentras personas o albergues por los que querrás cambiar de planes
Parar también es parte del camino
Los mejores caminos para tu primera vez
Hay aproximadamente unas 25 rutas Jacobeas, por lo que prácticamente puedes salir de la puerta de tu casa y comenzar a andar hasta Santiago siguiendo las vieiras o flechas amarillas. Que haya tantas opciones al principio abruma y puede resultar tedioso, pero ¿qué mejor que poder elegir entre multitud de opciones hasta encontrar la que mejor se adapte a lo que tú necesitas? Probablemente si sea tu primer camino estés pensando en hacer un tramo del camino francés porque cuenta con mayor información, albergues y servicios, pero hay otra serie de opciones igualmente acertadas para tu primer camino y probablemente menos saturadas y más auténticas. Nada mejor que compararlas para saber cual es la tuya.
¡Así que adelante!
Camino Primitivo
Inicio: Oviedo
Duración: 12 etapas
Distancia al día:
Entre 20 y 30 km.
Distancia total:
326 kilómetros.
Cota máxima:
alto de palos 1146 m.
Dificultad: exigente, por los constantes desniveles y terreno montañoso.
Te gustará si: amas la naturaleza, te gusta andar por la montaña, no te importa hacer kilómetros en soledad y buscas una ruta más salvaje.
En menos etapas: para una primera vez es aconsejable hacerla completa, aunque puedes comenzarla en una semana desde Grandas de Salime.
Camino Francés
Inicio: Roncesvalles
Duración: 30 etapas.
Distancia al día:
27 km.
Distancia total:
790 kilómetros.
Cota máxima:
Cruz de Ferro 1503 m.
Dificultad: exigente, por las ascensiones en los Pirineos y la duración completa.
Te gustará si: buscas un camino variado con etapas de montaña, patrimonio cultural, grandes ciudades y mucha infraestructura para el peregrino.
En menos etapas: muchos peregrinos hacen los últimos 5 días desde Sarria como contacto para una primera vez. Pero ten en cuenta que es el tramo más masificado.
Camino del Norte
Inicio: Irún
Duración: 34 etapas.
Distancia al día:
Entre 20 y 30 km.
Distancia total:
824 kilómetros.
Cota máxima:
Corno do Boi 712 m.
Dificultad: media, un perfil costero que va de lo alto del acantilado al nivel del mar.
Te gustará si: eres amante de los acantilados, las playas, buscas el relax del mar y la gastronomía de los pequeños pueblos costeros, llenos de magia.
En menos etapas: para hacer los últimos 100km debes iniciarlo en Baamonte, pero te pierdes prácticamente lo mejor, todas las etapas costeras.
Camino del Salvador
Inicio: León.
Duración: 5 ó 6 etapas.
Distancia al día:
Entre 20 y 25 km.
Distancia total:
120 kilómetros.
Cota máxima:
Cordillera cantábrica 1568 m.
Dificultad: alta. Que no te engañe su kilometraje escaso, ya que es exigente físicamente.
Te gustará si: te gusta la alta montaña, buscas un camino prácticamente solitario, con paisajes bellísimos y duros desniveles.
En menos etapas: no existe una opción más corta de hecho se suele alargar con el Camino Primitivo hasta Santiago.
Así será cada amanecer en el Camino De Santiago
Miedos e inseguridades
¿Cómo sé si estoy preparado/a?
Nunca lo sabrás hasta que des el primer paso. Incluso durante el camino, el momento de despertar y apoyarte en el suelo será una incertidumbre cada día. Así que hazle caso a los días en los que te comes el mundo. Cuando más se acerca el momento, más miedo, inseguridad, invade tu cuerpo, pero que bien sienta cuando ves que eres capaz de andar, sufrir y aguantar más de lo que pensabas. Y de repente te encuentras en la plaza de Obradoiro frente a la catedral De Santiago.
Mi cuerpo tiene ganas, mi mente está preparada, mi alma necesita esta experiencia.
Aunque es casi imposible prepararse al 100%, si que puedes tomar una serie de precauciones que marcarán la diferencia entre que tus kilómetros hasta Santiago sean llevaderos o un verdadero tormento de dolor. Si estás acostumbrado a caminar por montaña y hacer grandes distancias no tendrás ningún problema. Pero si nunca has andado durante tantos días seguidos, antes de lanzarte a este viaje deberás de haber probado varios días o kilómetros a caminar con tu mochila cargada y las botas puestas. Siempre es mejor saber donde te va a molestar antes de empezar los primeros kilómetros ya en plena aventura. Y sobre todo no se te ocurra llevar cualquier cosa que no hayas estrenado antes.
Embalse de Grandas. Cuando la inseguridad se convierte en fortaleza.
Vivir la experiencia en soledad o compañía
Nunca vas a estar sola en el Camino a no ser que quieras. Esta es una frase que me repetían mucho, yo lo entendía como una frase hecha para tranquilizarme, pero es la realidad, los lazos que se crean en el camino harán que aunque camines kilómetros en soledad nunca vas a tener esa sensación en términos de inseguridad o miedo.
Así que ¿en solitario o en compañía? Es una elección totalmente personal, probablemente acorde con tu situación en ese momento, pero sea como sea se trata una experiencia totalmente enriquecedora en todos los sentidos. Si vas con amigos, familia o pareja será una experiencia valiosa, con anécdotas y roces que te harán crear vínculos aún más fuerte con esas personas, ya que te enfrentarás a situaciones fuera de tu vida cotidiana, que te mostraran un lado tuyo que quizás ni tu misma conocías. Y si vas en solitario, será un viaje interior de gran calado, estarás más receptivo con el entorno y con todas aquellas personas que te vayas encontrando en el camino.
Si nunca has hecho un viaje en solitario pero tienes esa inquietud y no sabes por donde empezar o te falta ese empujón, no te lo pienses y lánzate a la aventura. Es el viaje perfecto, para sentirte libre, fuerte e independiente. Despertarte cada día en un lugar diferente, conocer gente constantemente, vivir cada día una aventura. Estarás feliz contigo misma, del camino que has recorrido y todo lo que te ha costado hasta llegar donde estás.
Mi primer camino en solitario
La mochila peregrina
Siempre me ha atraído la idea filosófica de ser capaz de vivir sólo con lo que somos capaces de cargar, aunque sea por unos días, por ello no me plantee otra forma de hacer el Camino de Santiago que con mi mochila a cuestas durante los 326 km. La opción más fácil hubiera sido dejar el equipaje a terceros, pero quería sentirme una auténtica peregrina. Cada cual es libre de elegir su forma de llevarlo a cabo, según sus prioridades, necesidades o impedimentos, esta bien que haya opciones para todos. Pero para mi era parte del camino aprender a separar lo necesario de lo accesorio y solo viajando con mi mochila llegue a ser consciente de lo poco material que necesito para vivir.
Todo lo necesario en una mochila
Donde otras personas ven un peso o carga, yo veo esfuerzo y sacrificio. Conforme pasaban los kilómetros la mochila pesaba menos y se acabó convirtiendo en parte de mi. Llegar a ser capaz de reducir lo fundamental a una mochila ligera es un trabajo previo que puede ser tedioso si no tienes claras una serie de nociones básicas.
- Ligereza. Como regla universal la carga que debes llevar en tu espalda debe ser como máximo un 10% de tu peso. Son muchos días, muchos kilómetros, muchas horas con la mochila a la espalda y cualquier peso de más te puede arruinar la espalda. Así que deberemos aprender a hacer bien el equipaje. Yo lleve un total de 6kg. más un litro de agua al día.
- Mochila. Es una de las elecciones más importantes junto con las botas. Debe ser ligera (máximo 1kg en vacío) y ergonómica. Personalmente creo que con una capacidad de 35l. es suficiente para llevar todo, vayas los días que vayas, recuerda que vas al camino de Santiago no a una zona aislada, dispondrás de lavadoras en todos los albergues, por lo que no necesitas más que dos cambios de ropa y no deberás de cargar con comida ya que habrá bares y supermercados donde abastecerte.
- Eliminar los “por si acasos”. Quizás sea esto lo que más cuesta, preparar el vestuario. Llevar solo dos cambios de ropa, la puesta y la que usarás al día siguiente, es suficiente. Forro polar para el frío y chubasquero para la lluvia. Unas mallas o camiseta una vez acabada la ruta que sirva de pijama. Es importante que las prendas sean técnicas para trekking, hoy en día hay tejidos muy ligeros que secan rapidísimo, lo cual agradecerás un día de lluvia.
- Accesorios necesarios del peregrino. Hay una serie de materiales accesorios para algunos peregrinos pero esenciales para otros, como es mi caso. Los bastones de trekking son un ejemplo de ello, para mi son indispensables en el camino Primitivo, hay mucho desnivel y terreno montañoso, por lo que son una ayuda tras tantos kilómetros. En cuanto al uso de almacenar agua, recomiendo la camelbak de 2 l. puesto que no necesitas quitarte la mochila para acceder a la cantimplora y una vez vaciada no pesa nada. Por último, contar con un frontal de luz es muy práctico en los albergues.
De todas formas te dejo un listado, mucho más visual, para que uses al preparar tu equipaje y te asegures de no olvidarte nada en tu mochila peregrina.
Mi experiencia en los Caminos de Santiago
¡Buen Camino peregrino/a!


6 comentarios en «España: El Camino De Santiago»
¡Hola Silvia! Una muy buena introducción al Camino de Santiago. Como tú, animo a quien quiera emprenderlo, es una experiencia inolvidable. Siempre recordaré con mucha emoción la primera vez que llegué a la Praza do Obradoiro, tras caminar más de 200 Km por el Camino del Norte. Después han venido otros, alguno de los cuales ha dejado también mucha huella, como el Inglés que hice junto a mis dos hijos. Pero hay dos que tienen un significado muy especial para mi: el Primitivo y el del Salvador, que tu acabas de terminar. No es que tengan más valor que otros, ni mucho menos, pero son los dos últimos que he caminado y los he hecho yo solo. Bueno, todo lo solo que se puede estar en el Camino. Recomiendo muy encarecidamente el Primitivo, por varias razones. La primera, por lo que su propio nombre indica, es el primero del que se tienen referencias, de cuando en el siglo IX el rey Alfonso lo recorrió para llegar hasta la tumba del apóstol en Santiago. Además los paisajes asturianos son una auténtica maravilla y, por suerte, no está masificado como lo está el Francés. Cuidadito en la etapa del alto de Hospitales, no ir por ahí si hay mal tiempo.
Respecto al camino del Salvador, bueno, también lo recomiendo, claro, pero con una advertencia: no hay que dejarse llevar por su «escaso» kilometraje de apenas 120 Km; es un camino duro, especialmente en las etapas centrales a través de los montes de León, y requiere un mínimo de preparación y forma física. Muchas veces el «camino» es apenas una senda pedregosa con un desnivel considerable. En ocasiones resulta además complicado de seguir por la poca visibilidad de las señales, por lo que no estaría de más llevar el track cargado en alguna aplicación GPS. Como bien indicas también hay que tener en cuenta la poca disponibilidad de servicios, por lo que hay que ser precavido y llevar provisiones en la mochila. En octubre pasado, cuando yo lo hice, pasé alguna noche solo en el albergue, como en Poladura y Xanos de Somerón, y aun resultaba más complicado encontrar servicios abiertos.
Y advierto: el Camino engancha, vaya si engancha … yo ya estoy pensando en el próximo.
¡¡Buen Camino!!
Que bonita experiencia Javier! Como dices todos Caminos son especiales y enganchan! Además es increíble compartir estas vivencias con otros peregrinos como tu. Gracias por toda la información tan interesante que has aportado, no puedo estar más de acuerdo contigo! Nos vemos por los caminos amigo peregrino ☺️👣
Silvia, gran persona, aventurera como pocas, un alma libre en la naturaleza, encantados de haber coincidido contigo, y te queremos un montón, nunca podremos olvidar los días que convivimos juntos en ese camino primitivo. Yyyyuuuuuu
Ese es el espíritu del camino, vivir momentos y conocer personas que no olvidarás jamás! Yo también os quiero muchísimo, que bonito es viajar!! Que mágicas las vivencias en el camino 💚🌿
Me encanta tu blog Silvia, ya tienes un seguidor más. Aunque pensándolo bien, ya lo tenías desde la primera etapa del Camino Primitivo en la que te conoci y que hice en compañía tuya y de otr@s siete magnific@s. Me volví aventurero ya entradito en años, pero a ti con lo joven que eres te veo como una aventurera de pura cepa. A ver si el destino nos sonríe y coincidimos en otra.
Gracias Paco! El Camino es una experiencia increíble, pero sin duda la mejor parte, fue conocer a amigos como tu. Seguro que el camino nos vuelve a unir, aún nos queda mucho por andar.